domingo, 27 de noviembre de 2016

Más allá de la terapia de conversión: La Terapia Afirmativa LGTBIQ+


* Por Rodrigo Flores


El pasado mes de octubre fuimos testigos de un lamentable evento organizado por el congresista Julio Rosas, en el cual vimos y oímos cómo un “experto en el desarrollo de la heterosexualidad” presentaba una serie de afirmaciones homolesbobitransfóbicas bajo la máscara de argumentos científicos. El evento titulado “Ciencia y Género” nos dejó muchas desazones, siendo una de las más importantes el poner sobre la mesa, una vez más, una de las ofensas y formas de opresión más grandes contra la comunidad LGTBIQ+: las llamadas “terapias de conversión”.

Los diferentes estudios sobre los tratamientos orientados a cambiar la orientación sexual no han podido demostrar que estos sean realmente efectivos. Por otro lado, se advierte de los efectos contraproducentes que estos pueden presentar al reforzar estereotipos negativos y volver adversa para la persona su propia experiencia.  Surge entonces la pregunta, ¿es únicamente “conversión” lo que las terapias psicológicas pueden ofrecer?

La Terapia Afirmativa LGTBIQ+

Una de las respuestas a las prácticas anteriormente mencionadas es el surgimiento de la llamada Terapia Afirmativa, la cual puede entenderse como un enfoque terapéutico que presenta una práctica inclusiva para todas aquellas personas LGTBIQ+, o bien aquellas que aún se encuentran cuestionando y explorando su orientación sexual o identidad de género.

Entonces, ¿La Terapia Afirmativa busca que las personas se vuelvan ‘gays’?

Uno de los errores más comunes es asumir que, en contraste con las terapias de conversión, la Terapia Afirmativa LQTBIQ+ buscaría promover que las personas se “conviertan” en gays. Tal como señala la APA (American Psychological Association), un enfoque afirmativo puede definirse como un “soporte al desarrollo de la identidad del cliente sin metas establecidas a priori sobre cómo estos deben identificarse o expresar su orientación sexual” (APA, 2009, p.14).

De esta forma, la Terapia Afirmativa no busca imponer que la persona se identifique como parte de la comunidad LGTBIQ+, lo cual podría ser la otra cara de la misma moneda respecto al objetivo de las terapias de conversión. Lo que se busca es acompañar al cliente en la exploración, aceptación y construcción de su identidad, la expresión de su orientación sexual y las formas de relacionarse con su pareja. Lejos de presentar una visión limitada, se reconoce la importancia de abordar la diversidad sexual con una perspectiva amplia, reconociendo que muchas veces la forma en que una persona finalmente se “etiqueta” es fluida y no estática.

Uno de los puntos más resaltantes que plantea este enfoque es la necesidad de que los diferentes profesionales en salud mental realicen una práctica informada y no únicamente una práctica amigable. La típica frase “yo los acepto y conozco porque tengo un amigo gay” es un error, y en el plano profesional, este puede conllevar a realizar una práctica contraproducente.

¿Por qué la Terapia Afirmativa trabaja también con el terapeuta?

El primer paso para lograr una práctica afirmativa es que el mismo terapeuta pueda instruirse en temas de diversidad sexual y género, y pueda reconocer cómo las ideas hegemónicas impuestas en la sociedad pueden estar presentes en su práctica clínica. Como ser humano que es, está expuesto a estos mensajes que día a día refuerzan estereotipos negativos hacia la comunidad, los cuales pueden verse reflejados en su trato con sus clientes.

No es necesario que el terapeuta agreda explícitamente a la persona para considerarlo una agresión. Muchas “microagresiones” pueden ocurrir desde el inicio de la relación, como el asumir que toda persona es heterosexual, pensar que en una relación alguien es “activo” y el otro “pasivo”, no llamar a la persona con el nombre, pronombres y género con el que se identifica, entre otros.
Si bien probablemente nunca lleguemos a estar completamente libres de estos prejuicios (ni las mismas personas LGTBIQ+ lo están) un paso importante es reconocer que están presentes, y que en ocasiones pueden influir en nuestro comportamiento.

¿Las personas LGTBIQ+ realmente necesitan un tipo especial de terapia?

Si bien no existe ningún motivo per sé por el cual las personas LGTBIQ+ necesiten un modelo “especial” de terapia, lo cierto es que este enfoque se hace necesario al considerar las diferentes variables contextuales presentes en nuestra sociedad. Los constantes ataques y prejuicios sociales a los cuales la comunidad está expuesta predisponen a que muchas personas presenten experiencias traumáticas y un autoconcepto debilitado (estigma), entre muchas otras consecuencias negativas para su salud mental.

Así mismo, existen muchas otras experiencias únicas que las personas LGBTIQ+ afrontan como salir del clóset, la construcción de una identidad sexual y de género, el afrontar un ambiente social hostil, etc. Dichas experiencias, si bien únicas para cada persona, son algo que esta población presenta en conjunto y que el terapeuta debería comprender.

¿Es la Terapia Afirmativa un futuro muy lejano en nuestro contexto?

Si bien aún falta mucho trabajo que hacer respecto a la despatologización de lo no heterosexual y cisgénero, el día 12 de noviembre se realizó un primer taller introductorio sobre Terapia Afirmativa organizado por el Instituto de Terapia Racional Emotiva (ITRE) a cargo de la psicóloga Lucy Ibañez. Este fue un evento realmente importante y esperanzador con respecto al acceso de la comunidad LGTBIQ+ a una atención en salud mental libre de prejuicios y con un genuino interés por validar la vivencia de sus clientes. Si puede resumirse la Terapia Afirmativa en una palabra esta sería aceptación; de la vivencia humana en toda su diversidad.


* Rodrigo Flores es Licenciado en Psicología Clínica, tiene una Maestría en Neuropsicología y es Terapeuta afirmativo de enfoque Conductual.



Fuentes:
APA. (2009). Report of the American Psychological Association Task Force on Appropriate Therapeutic Responses to Sexual Orientation. Recuperado de: https://www.apa.org/pi/lgbt/resources/therapeutic-response.pdf
Ibañez, L. (Noviembre, 2016). Taller – Terapia Afirmativa con pacientes LGTB. Taller realizado por el Instituto de Terapia Racional Emotiva, Lima.

Skinta, M. & Curtin, A. (2016). Mindfullness & Acceptance for Gender & Sexual Minorities. A Clinician Guide to Fostering Compassion, Connection & Equality Using Contextual Strategies. Canada: Context Press.

martes, 4 de agosto de 2015

Otra forma de violencia a la comunidad LGTB: Las terapias de reorientación sexual



En abril de 2015, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió que se prohíban las terapias de conversión en los menores de edad, manifestando lo siguiente: "esta noche, en algún lugar de los Estados Unidos, una persona joven intenta quedarse dormidx mientras lucha a solas con un secreto que guarda desde hace mucho tiempo”.

La prohibición propuesta se conoce como la ley de Leelah, y lleva el nombre de una adolescente transgénero, Leelah Alcorn, quien se suicidó en diciembre de 2014 porque sus padres decidieron enviarlo a terapia de conversión, con la que buscaban que se aleje de sus intenciones de reasignar su sexo biológico.

Casos como este han puesto sobre la mesa la necesidad del Estado gringo de pronunciarse sobre las nefastas terapias de conversión. Valerie Jarrett, asesora principal del presidente expresó en un comunicado: "La abrumadora evidencia científica demuestra que la terapia de conversión, especialmente la que se practica en jóvenes, no es ni médica ni éticamente apropiada y puede causar un daño sustancial".





¿Hay evidencia científica para las intervenciones que intentan cambiar la orientación o identidad de las personas LGTB?



Aunque la mayoría de las intervenciones actuales se centran en “quitar lo gay mediante la terapia psicológica”, algunos psicólogos todavía utilizan técnicas aversivas, donde a los homosexuales y trans se les aplica descargas eléctricas mientras observan porno homosexual. Algunos estudios han encontrado que luego de usar esta técnica algunas personas redujeron su respuesta sexual a la pornografía del mismo sexo, pero no afectaba su orientación sexual.

"Por desgracia, gran parte de la investigación en el área de cambio de orientación sexual tienen defectos serios en su metodología” explica la psicóloga Judith Glassgold, que presidió el grupo de investigación de la APA. "Pocos estudios se podrían considerar metodológicamente sólidos y ninguno evaluó sistemáticamente los daños potenciales". El informe también encontró que algunas terapias de conversión podrían tener consecuencias negativas, incluyendo ansiedad, depresión y sentimientos suicidas.

Robert Spitzer, psiquiatra estadounidense de la Universidad Columbia, fue un científico bastante respetado en su época, pero una de las investigaciones que realizó, la más controversial, afirmaba que era posible dejar de ser homosexual y convertirse en heterosexual. Luego, en el 2012 se retractó luego de que la OMS publicara un reporte en donde afirmaba que “los supuestos servicios de 'curación' de personas con orientación sexual no heterosexual carecen de justificación médica y representan una grave amenaza para la salud y el bienestar de las personas afectadas”.




Además, el reporte insiste en que “no existe ningún estudio científico riguroso que demuestre la eficacia de los esfuerzos de cambio de orientación sexual (…) hay muchos testimonios sobre los daños graves a la salud mental y física que estos servicios pueden causar. La represión de la orientación sexual ha sido asociada con sentimientos de culpa y vergüenza, depresión, ansiedad e ,inclusive, suicidio”.

Incluso, en el Reino Unido, el 2014 el Consejo de Psicoterapia emitió un informe donde se manifiesta en contra de estas terapias ya que “no hay evidencias de que estas prácticas sean efectivas y creemos que tienen potencial dañino para las personas. Estas están comúnmente influenciadas por interpretaciones religiosas sobre la sexualidad en vez de tener base en estudios e información adecuada sobre la orientación e identidad sexual”.

Algunas otras formas de desbaratar artículos “científicos” de poca credibilidad sobre la comunidad LGTB, en este artículo de Gabriela Zavaleta para LaMula.pe.



La ciencia del futuro ¿podría convertir en heterosexual a un homosexual?


La tecnología y la ciencia deben ser usadas respetando los derechos humanos internacionales. Sin embargo, hay motivos para creer que las futuras intervenciones de conversión podrían ser más eficaces, y estas puedan ser usadas en personas LGB o trans. "Con base en la investigación científica actual, no es improbable que los investigadores médicos, en un futuro no muy lejano, sepan lo suficiente sobre genética, epigenética, neuroquímica y otros factores a nivel del cerebro que están implicados en la formación de la orientación sexual, y que puedan aprender a modificarlas con el fin de revertir la conducta homosexual”, escriben el neurofilósofo Brian Earp de la Universidad de Oxford y el experto en ética científica Andrew Vierra, de la Universidad Estatal de Georgia, para The Conversation.

Earp y Vierra apuntan a una serie de posibilidades: las biotecnologías “anti-amor” podrían reducir, en lugar de reorientar, el amor entre personas del mismo sexo, al interferir con la forma en que el cerebro procesa la lujuria, la atracción y el apego. En efecto, podrían generar fármacos que eliminen la libido y que puedan producir embotamiento afectivo al sentir deseo por personas del mismo género.

Hay también la posibilidad científica de encontrar una manera de afectar directamente la orientación. "Todo comportamiento animal, incluyendo el comportamiento humano, se puede reducir a procesos cerebrales", escriben los especialistas. "Entonces se convierte en una cuestión de averiguar qué manipulaciones hacer en el cerebro y hacer que la conducta cambie”.

Por más horrible que esto suene, en un futuro podríamos enfrentarnos a nuevos intentos de “convertir” en heterosexuales cisgénero a la población LGTB. La realidad es que las personas LGBT, al menos los que viven en paz con su orientación y su sexualidad, no tienen intenciones de cambiar o convertirse en heterosexuales, así se les ofrezca esta opción.


Sin palabras.


La iglesia al “rescate” de los homosexuales


Las iglesias y los fundamentalistas afirman que la homosexualidad se puede “curar” con fe y oración. 

Un caso muy conocido de un “ex–gay”, Alan Chambers, resonó en las redes sociales en el 2013, al finalmente aceptar que las terapias de conversión causan mucho daño a las personas: “Lamento haber evangelizado de la manera incorrecta y haberme equivocado diciendo que las personas LGBTIQ podrían y deberían hacer algo para ser más ‘aceptables’ ante Dios. Hacerlo causó mucho daño y fue perjudicial para muchos que nunca han experimentado este tipo de cambio que creíamos posible. Me arrepiento profundamente”.

En su momento, Chambers fue presidente de Exodus International, un movimiento que promovía la rehabilitación de la homosexualidad mediante la abstinencia y la disminución de las tentaciones homosexuales.

Además, en su rectificación, Chambers explicó que los 17 años de casado que tiene con su esposa corresponden un caso particular, pero que no debe ser usado como ejemplo para otras personas. Ahora apoya la iniciativa del Presidente Obama de prohibir las terapias de conversión en menores.



Video posteado en la página ww.esposibleelcambio.com, donde afirman que mediante la fe se puede revertir la homosexualidad (confieso que no pude ver más que un par de minutos)


En el Perú, el Colegio de Psicólogos no se ha pronunciado oficialmente acerca de este tipo de terapias. Sin embargo, existen investigaciones desde el campo médico que afirman lo ya expuesto hace años por la APA:

“Los tratamientos de reconversión de la orientación sexual no tienen ningún fundamento científico y sí una gran base de prejuicio y discriminación causantes de grave daño emocional. Actualmente, son considerados procedimientos no éticos por la OMS, pues parten de la presunción de [que la homosexualidad es] una enfermedad por tratarse, pero no son efectivos en cambiar la orientación sexual, y suelen generar sufrimiento en las personas que se someten a ellas”, explican Carlos Cáceres, Víctor Talavera y Rafael Mazón Reynoso (2013) en un artículo publicado en la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública.

Sin embargo, y pese a esto, en Latinoamérica (aquí y aquí, solo como algunos ejemplos) y en el Perú existen muchas iglesias que afirman tener la forma de rehabilitar homosexuales. Por ejemplo, el Centro de Restauración de Homosexuales del Perú (CREHO), donde afirman:



  
Demás está decir que esto es completamente FALSO. Ya hemos mencionado todos los estudios de entidades internacionales que afirman lo contrario. Lugares como estos están desinformando, incrementando la violencia hacia las personas LGBT, poniéndolas en riesgo de querer ser “rehabilitados” a la fuerza por familiares.


PD: Si sabes de algún psicólogo colega mío que haga “rehabilitación” de homosexuales, me interesa saber quién es. ¡Escríbeme!






sábado, 6 de junio de 2015

La orientación sexual que rompe con lo binario: La pansexualidad




Pansexual es un término que ha ido creciendo en los últimos años como una etiqueta que permite a mucha gente identificar mejor su identidad sexual. La palabra pansexual se deriva del prefijo griego pan, que significa "todos". El término es un reflejo de los que se sienten emocionalmente y sexualmente capaces de enamorarse de todos los géneros.

Como definición, los pansexuales tienen la capacidad de sentirse atraídos hacia los demás, independientemente de su identidad de género o sexo biológico. Un pansexual podría sentirse atraído por un hombre o mujer cisgénero o trans, intersexuales, o genderqueer.

Que las personas identificadas como pansexuales tengan la capacidad emocional y física para estar con alguien independientemente de su identidad de género no quiere decir que les gusta todos: algunos pansexuales tienen preferencias físicas o de personalidad, como todo el mundo. La  orientación pansexual se utiliza simplemente para expresar la apertura y fluidez a las personas de todos los géneros.





¿Cuál es la diferencia entre bisexualidad, polisexualidad, y pansexualidad?

Existe cierta coincidencia en la definición de la orientación bisexual y pansexual, y muchas personas lo utilizan sin distinción, sin embargo, encontramos diferencias importantes entre las dos identidades cuando conversamos con personas que se identifican como una u otra y nos damos cuenta que no todos piensan lo mismo. Es ahí donde nace la necesidad de crear más etiquetas (¡oh! Las etiquetas).

Las personas bisexuales se sienten atraídos sexualmente y románticamente a hombres y mujeres, y son capaces de participar en relaciones afectivas o sexuales con uno u otro género. A pesar de ser capaces de formar relaciones duraderas, significativas con ambos, las personas bisexuales pueden, en un grado menor o mayor, tener una preferencia por un género sobre el otro. Tradicionalmente se entiende que se sienten atraídos a personas cisgénero, es decir personas no trans.





Por otro lado, poli significa "muchos". Aunque hay algunas coincidencias en el término, un polisexual puede sentirse atraído por algunas variantes de género, pero no por otros. Por otro lado los pansexuales sí están abiertos a sentir atracción por cualquier persona independientemente de su género o sexo biológico.

Las personas pansexuales pueden sentirse atraídos sexualmente a personas que se identifican como hombres o mujeres; sin embargo, también pueden ser atraídos por aquellos que se identifican como intersexuales, andróginos, transexuales, o las muchas otras identidades sexuales y de género.

Digamos que es como una “escala” dentro de la gama de orientaciones que están en el medio del espectro heterosexualidad – homosexualidad. La bisexualidad (para fines prácticos) sería la persona que gusta de ambos géneros, la polisexualidad se va ampliando pero podría no sentirse atraído por alguna identidad de género, y finalmente la pansexualidad no tiene límites con respecto al género de la persona a la que se siente atraída.


Bisexualidad < Polisexualidad < Pansexualidad






Más que una orientación, una ideología

Las personas que se identifican como pansexuales lo hacen con un propósito, para expresar que son capaces de sentirse atraídos a diversas identidades de género, ya sea que estén comprendidos en el binarismo de género o no.

El reconocimiento de la existencia de diferentes géneros y sexualidades es un aspecto importante de la identidad pansexual. Las personas pansexuales son bisexuales, sin embargo, la bisexualidad no pone el mismo énfasis en la conciencia de identidad sexual y de género, sino que simplemente indica atracción a los dos (generalmente aceptados) sexos biológicos.

Las diferencias entre las dos identidades sexuales se ven socavadas por el hecho de que algunas personas que se consideran pansexuales se identifican como bisexuales por conveniencia, ya que es una identidad sexual más conocida. Además, algunas personas que se consideran bisexuales pueden estar abiertas a salir con alguien que no sale del género binario.

Es por esto que existe cierta controversia sobre las dos etiquetas: algunos en la comunidad bisexual sienten que la etiqueta pansexual es una forma de borrar la bisexualidad y que la identidad bisexual ya incluye a los que tienen atracción por aquellos que caen en cualquier lugar a lo largo del continuum de género y fuera de este.

Sea como fuere, las etiquetas deben servirnos para hacernos visibles ante la sociedad heterocisnormativa y no tanto para diferenciarnos entre nosotros. Si te identificas como pansexual o bisexual, es bueno (aunque a veces molesto) que expliques por qué y eduques a las personas que están a tu alrededor y así, más allá de catalogarte como “algo”, puedes dar un mensaje más inclusivo sobre la orientación y la identidad de género… y si luego de esta nota acabas de cambiar tu forma de pensar sobre las personas que salen del binarismo, ¡misión cumplida!





FUENTE: Stop Homofobia

viernes, 5 de junio de 2015

¿Es cierto que las personas LGTB tienen más trastornos psicológicos?




Es común para el sector homofóbico y fundamentalista de la sociedad pensar que las personas LGTB poseen una tendencia natural hacia los problemas emocionales y psiquiátricos, sugiriendo que existe algo intrínseco a su ser que los hace propensos a trastornos como la depresión, la bipolaridad y las alteraciones de personalidad.

Esta creencia promueve la división e incrementa los argumentos que defienden la idea de que la población LGTB es “anormal”, “antinatural” o “enferma”.

Sin embargo, para tener mayor claridad en el tema tenemos que referirnos a la ciencia, y dentro de los estudios que se han hecho sobre el tema hay aún bastantes discrepancias. De hecho, ya hace 42 años (bastante tiempo, ¿no?) se eliminó la homosexualidad del Manual de Diagnóstico de los Trastornos Mentales y recién en 1990 la OMS respaldó esta iniciativa retirando la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales.




Los números hablan


Primero tenemos que aclarar que en todas las encuestas donde se pregunta sobre orientación sexual hay discrepancias. En un estudio publicado el 2011 en el British Journal of Psychiatry, en el Reino Unido, de una muestra de más de 7 mil adultos, solo el 8.5% se identificó como gay, lesbiana o bisexual, y esta población tenía mayor prevalencia de enfermedades mentales (depresión, ansiedad, dependencia al alcohol y drogas, fobias y trastorno bipolar) que las personas heterosexuales. 

Ahora, ¿es posible que solo el 8.5% de la población del Reino Unido sea homosexual o bisexual? Un gran problema que tenemos con este tipo de encuestas de salud es que no todos son honestos con su orientación sexual, por lo que es probable que estos números puedan cambiar. Sin embargo, esto no significa que los resultados vayan a ser muy diferentes.


Igualmente, en julio del 2014 se publicó un estudio en Estados Unidos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. En esta investigación realizada a 227 mil 892 personas, solo el 4.4% se identificó como gay o bisexual. De nuevo, ¿esto realmente refleja el número de personas LGB en Estados Unidos?






En esta investigación, los resultados indicaron que hay un mayor porcentaje de homosexuales o lesbianas (35,1%) y bisexuales (41,5%) que consumieron 5 o más bebidas alcohólicas en un día por lo menos una vez en el último año, en comparación con aquellos que se identificaron a sí mismos como heterosexuales (solo el 26% tuvo este comportamiento). Del mismo modo, un mayor porcentaje de personas homosexuales, lesbianas y bisexuales informaron ser fumadores.



La "bipolaridad" de las bisexuales


En enero de 2015 se publicó una investigación en Journal of Public Health, que exploraba la salud mental de mujeres homosexuales en comparación con mujeres bisexuales. Para este estudio lograron reunir 4769 mujeres identificadas como lesbianas y 937 mujeres identificadas como bisexuales.

En los resultados se concluyó que existe un ligero incremento en el porcentaje de mujeres bisexuales que sufren de trastornos de ansiedad, depresión y desórdenes alimenticios. En relación a conductas de autolesión, los resultados fueron más o menos similares, sin diferencias significativas.

Las bisexuales reportan sufrir de menos rechazo en comparación a las lesbianas, sin embargo, el incremento en los trastornos de salud mental se podría deber al estigma que existe sobre la bisexualidad. Y ¿cuál es el estigma de las personas bisexuales? pues que en algunas ocasiones se trata de una fase entre la heterosexualidad y la homosexualidad, en la que muchas mujeres todavía no tienen clara su orientación, lo cual podría producir alteraciones emocionales (la mayoría de bisexuales, además, eran mujeres menores a 30 años).





¿Por qué sucede esto?

Si bien los datos de la ciencia (aunque poco ajustados con la proporción real de la población), apoyan la idea de que las personas LGB sí son más proclives a padecer trastornos o problemas psicológicos, solo nos corroboran algo que intuitivamente ya sabíamos: ¡es difícil ser lesbiana, gay o bisexual!... y ni hablar de las personas trans, pero ese será tema de otro artículo.

El entorno es hostil, no solo desde el ámbito familiar o escolar, sino que muchos países no tienen políticas que protegen a la población LGTB, lo cual coloca a estas personas en riesgo constante. Ciertamente hay una gran cantidad de estrés social para las personas que viven en lugares donde están siendo tratados de forma desigual en función de su orientación sexual.

Estar en la lucha constante para defender los propios derechos resulta, francamente, estresante.

Es difícil determinar con precisión lo que está impulsando las diferencias en las conductas de salud como el tabaquismo y el consumo de alcohol, así como el acceso a la salud y el bienestar psicológico de los homosexuales, bisexuales y la población en general, pero los factores de estrés social y los obstáculos para el acceso al cuidado de la salud podrían estar entre las razones subyacentes.

Entonces, sí. La comunidad LGTB se enfrenta a situaciones sociales complicadas, factores estresantes y violencia homofóbica, por lo tanto suelen ser más propensos a los problemas emocionales o al abuso de sustancias. Pero no olvidemos que se trata porcentajes y no de totalidades: cada caso se tiene que afrontar de manera individual. Sin embargo, estos datos ayudan a los expertos a tomar decisiones para promover la salud mental y afrontar las desigualdades que aún no soluciona el estado.





viernes, 22 de mayo de 2015

¡Feliz Cumpleaños! y gracias, Harvey Milk



Todos los 22 de mayo se celebra el día de Harvey Milk en la fecha de su cumpleaños. Hoy, Harvey hubiera cumplido 85 años de edad y celebraría con nosotrxs, muy orgulloso, todo lo que hemos avanzado.

Seguro has escuchado algo de Milk, seguro incluso viste la película hace algunos años pero no te acuerdas bien qué fue lo que hizo por ti. Sí, hizo mucho por ti y por esta linda comunidad.

Harvey Milk fue el primer funcionario municipal electo abiertamente gay en los Estados Unidos. Su asesinato, once meses después, devastó a millones. Aunque breve, su paso por la política del país gringo cambió para siempre el paisaje de los derechos civiles.


Trailer de Milk. Video: PremierProni




El nacimiento de un superhéroe

Harvey nació como segundo hijo de una familia judía de clase media en el estado de Nueva York. Siempre estuvo conmovido por las historias de los judíos que le contaba su madre durante su infancia. Esto, sin saberlo, lo fue formando como activista.

Ya a sus 14 años, sabía que era gay, pero, al igual que muchas personas LGBTIQ, mantuvo esa pieza central de su personalidad muy bien guardada en secreto durante muchos años.

En su época, las parejas homosexuales celebraban su amor en privado. Recordemos que en ese tiempo se le condena por homosexual a Alan Turing, genio matemático que ahora sabemos fue responsable del final de la Segunda Guerra Mundial, por su desarticulación de la estrategia de comunicación nazi. 

Alan Turing era gay y fue condenado a castración química, aún luego de haber sido el responsable de que acabara el genocidio judío… lo que lo llevó a una profunda depresión y posterior suicidio... Sí, cada vez que lo lees sigue siendo igual de indignante, ¿no?







La desigualdad como motivación


Después de graduarse de la universidad, Harvey se unió a la Marina, convirtiéndose en un experto buceador de aguas profundas. Luego, cansado de ocultar su orientación, Harvey se trasladó al barrio “gay-friendly” de San Francisco, Castro, donde las parejas homosexuales podían caminar por la calle tomadas de la mano como cualquier otra pareja lo haría en cualquier otra ciudad… y se enamoró, de Scott.

Cuánto más escuchaba Harvey a la gente, más se daba cuenta de que necesitaban un líder, uno que luchara en su nombre ante los ojos de la ley, se ponga de pie ante la policía que los acosaba constantemente y que luche contra las humillaciones cotidianas de discriminación, algo que el sistema político de la época no lograba combatir.




Otro crimen de odio

Por supuesto, los fanáticos religiosos no pensaban que era correcto que un candidato abiertamente homosexual pueda ser elegido. De hecho, Harvey perdió tres ciclos electorales consecutivos entre 1973 y 1976, pero no perdió la motivación. Permaneció envalentonado por la convicción inquebrantable de que los derechos de las minorías (no solo la comunidad LGBT, sino también a los afroamericanos, asiático-americanos, los ancianos y los discapacitados) no estaban adecuadamente representados y protegidos por el gobierno.

Por fin, en 1977, fue elegido miembro de la Junta de Supervisores de la ciudad. El ascenso se dio en una época en que muchos psiquiatras todavía consideraban la homosexualidad como una enfermedad mental. Sin embargo, el alcalde George Moscone ya se había convertido en uno de los primeros políticos en defender los derechos de los homosexuales y había abolido la ley contra la sodomía de la ciudad. Moscone también había nombrado a varios gays y lesbianas a una serie de posiciones de alto perfil dentro de San Francisco.

Milk, de inmediato, presentó un proyecto de ley pionera de los derechos gay. Cuando diez de once supervisores votaron por él, el alcalde Moscone firmó y proclamó la ley: fue un momento histórico. Pero mientras la ciudad celebraba, el onceavo supervisor, Dan White (el único que no habían votado por la ley propuesta por Milk), dimitía de su cargo en acto de protesta. Diez días después pidió su cargo de vuelta, pero el alcalde Moscone se negó a contratarlo de nuevo.

Una mañana de noviembre, White entró al Ayuntamiento a través de una ventana del sótano, con una pistola cargada. Luego de 5 disparos, Harvey Milk estaba muerto.

Suena irónica, luego de esto, una de sus más conocidas frases: “Si una bala tiene que entrar a mi cerebro, que esa bala destruya todos los clósets”.






La Fundación Harvey Milk


Años han pasado y la esperanza para nada silencionad de Harvey Milk sigue viva. 

Stuart Milk es un activista internacional de los derechos humanos, y es fundador y copresidente de la Fundación Harvey Milk. Como el sobrino de Harvey Milk, el líder emblemático de los derechos civiles, Stuart ha llevado su mensaje de autenticidad, ejemplo de valor y el poder de la colaboración en el escenario mundial apoyando las luchas locales, regionales y nacionales de derechos humanos y comunidades emergentes LGBT en los cinco continentes.

Como una organización global sin fines de lucro, las metas de esta fundación incluyen programas para empoderar a las organizaciones locales, regionales, nacionales y mundiales para que puedan realizarse plenamente, el estilo de Harvey Milk, construyendo relaciones de colaboración con otras entidades. 

Además promueve que los gobiernos celebren la diversidad y el empoderamiento de la humanidad, en donde todas las personas (los homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales, las minorías raciales y étnicas, los ancianos, los jóvenes, las personas con discapacidad), todos los que habían sido excluidos, puedan participar plenamente en todos los derechos sociales sin excepción.





Milk marcha en Lima

El 14 de marzo, luego de que se archivó el proyecto de ley que legitimaba las uniones civiles homosexuales, el colectivo Unión Civil Ya, organizó la marcha Indígnate contra la homofobia, que convocó a miles de personas en la Plaza San Martin, del centro de Lima.

A dicha fiesta asistió Stuart Milk, recién aterrizado a Lima, luego de acercarse personalmente al homofóbico Congreso de la República para condecorar al congresista Carlos Bruce, promotor de dicha ley y primer político abiertamente homosexual del Perú.

Aquí puedes leer una entrevista que dio en exclusiva para El Comercio




domingo, 26 de abril de 2015

Bruce Jenner: Mujer transgénero



En el mundo de las celebrities, existe una familia bastante famosa que lucra con su apellido: Los Kardashian.

Realities, moda, maquillaje, publicidad… a raíz de un escándalo judicial en que el papá Kardashian se vio involucrado (y luego de su muerte), la familia, encabezada por Kim Kardashian, ascendió a lo más alto de la realeza hollywoodense.

Bruce Jenner se casó con Kris, la madre de Kim Kardashian y así entró a la famila. Jenner fue un conocido atleta olímpico que ganó la medalla de oro en las olimpiadas de Montreal en 1976. Sin embargo, se hizo más conocido gracias al reality de televisión que protagoniza desde hace 8 años la familia.

Desde hace algún tiempo se viene rumoreando con el cambio físico que ha tenido Bruce: cabello largo, uñas largas y pintadas, cirugías en el rostro, su divorcio y comportamiento errático con la prensa: Bruce, de 65 años, está transformándose en mujer.





Para parar los rumores y comentarios malintencionados de un sector ignorante de la prensa, Bruce dio una entrevista el viernes 24 de abril a Diane Sawyer, periodista estadounidense. En las dos horas de entrevista, Jenner admite haberse sentido una mujer desde muy temprana edad, experimentando con la ropa de su hermana mayor a los 8 años y sentir que su vida era una mentira.

“Esto va a ser muy difícil… He pensado en este momento durante toda mi vida”, dice al comenzar la entrevista. “Siempre he estado muy confundido sobre mi identidad de género... la manera en que se lo expliqué a mis hijos fue así: Dios está arriba, creando al pequeño Bruce, hagámoslo inteligente, determinado, hay que darle muchas cualidades, pero ¡un momento!, tenemos que darle algo con lo que luche toda su vida, todos tenemos algo con lo que luchar, entonces dios dice ‘vamos a darle el alma de una chica y veamos cómo maneja eso’”.

Jenner cuenta que odia la analogía “chica atrapada en el cuerpo de un chico” cuando se trata de explicar la condición trans. “Yo soy yo, soy una persona, no estoy atrapado en el cuerpo de nadie, esto es lo que soy como ser humano. Mi cerebro es más femenino que masculino, la gente tiene problemas para entender eso, pero esto es lo que soy”.





¿Eres una mujer?

El ex atleta explica que las mujeres trans nacen con una genética de varón, tienen todas las partes del cuerpo de un varón pero que son mujeres. “De muchas maneras somos diferentes, pero igual nos identificamos como mujeres”.

Existen 700 mil personas transgénero en los Estados Unidos, mientras que en el Perú no hay cifras oficiales de la población trans. Como parte de la comunidad LGTBI, las personas trans sufren violencia y discriminación por parte de la población y el Estado. Muchos, si no son la mayoría, sufren en silencio y tienen mayores probabilidades de sufrir problemas psicológicos asociados al contexto social donde se desarrollan.

Las personas trans suelen crecer como personas muy solitarias. No se sienten en confianza para socializar con otras personas. “Siempre fui un niño solitario, ahora soy un adulto solitario también. No socializo mucho porque nunca siento que encajo. Cuando vives con esta condición, no encajas. Veo a otros hombres y mujeres y pienso ‘qué suerte tienen de poder levantarse, mirarse al espejo y ser ellos mismos’, mientras que yo estoy atrapadx en el medio, no tengo a dónde ir”.

“¿Sueñas como una mujer?”, pregunta Sawyer. “Sí, siempre ha sido así”.






“Siempre me sentí heterosexual”


Pero ser trans no le generaba dudas sobre su orientación sexual: a Bruce siempre le gustaron las chicas. Su primera esposa fue la primera en saber sobre su condición de transgénero, pero lo ocultó diciéndole que solo le gustaba vestirse de mujer de vez en cuando.

El travestismo es utilizar vestimenta y personificar a una persona del género opuesto. Sin embargo, esto no implica necesariamente ser transgénero. Muchas personas que gustan de vestirse de un género  distinto al suyo no tienen intención de modificar su cuerpo mediante hormonas y cirugía.

La esposa de Bruce comprendió la necesidad de Bruce de vestirse y comportarse como una mujer, sin embargo, 7 años más tarde se separaban con 2 hijos. Luego se casa con otra conocida mujer del medio, sin embargo, continúan sus problemas de identidad.

“¿Eres gay?”, pregunta Sawyer. “No, no soy gay, hasta lo que sé, soy heterosexual. Nunca he estado con un hombre, he hecho mi vida normal como heterosexual, he criado hijos”. Bruce explica que hay dos conceptos diferentes que se suelen confundir mucho: “la orientación sexual es el género hacia el cual te sientes atraído, pero la identidad de género tiene que ver con cómo te sientes tú como persona, tu alma, cómo te identificas”. Las personas transgénero también pueden ser homosexuales, heterosexuales o bisexuales.

Durante nuestra formación existen momentos clave donde las hormonas juegan un papel importante en la formación de nuestro cerebro y la posterior determinación de nuestra conducta. Si bien somos XX o XY genéticamente, esto no basta para que una persona desarrolle un determinado género.

Por muchas razones, la mayoría aún un completo misterio, las hormonas no siempre están presentes en los momentos que deberían y esto hace que desarrollemos más o menos características propias de nuestro código genético para el sexo. Incluso muchos de nosotros tenemos diferencias en este momento clave del desarrollo, lo que nos hace tener características más o menos “masculinas” o “femeninas” sin que esto influya de manera muy importante en nuestro rol de género, porque eso tiene que ver más con un constructo social.

Ser transgénero es inevitable, y no es una enfermedad mental que se pueda “curar”. Es una condición con la que se puede vivir normalmente siempre y cuando la persona tenga la posibilidad de modificar su cuerpo de la manera que lo haga sentirse libre. “No hacer nada es catastrófico”, dice el Dr. Normal Spack durante la entrevista. El 45 % de los adolescentes trans comete suicidio, según este experto.



Aquí un TED TALK de Spack sobre cómo ayudar a los adolescentes trans a convertirse en quienes realmente son. Video: TED TALK


Sin embargo, hacia el final de la entrevista, Sawyer le pregunta sobre cómo se ve en un futuro al retomar su vida amorosa. “No sé si me vea con una mujer, eso es algo que ni siquiera me he puesto a pensar, primero quiero ser un alma libre”.




“Yo tenía la verdadera historia”


Al casarse con su última esposa, Kris Kardashian, y comenzar a involucrarse en el gigante mediático que se volvió su familia, Bruce empezó a retraerse más. Pero su esposa no desconocía su condición de transgénero, muchas veces lo vio vestirse de mujer y fue comprensiva con él. Pero, como dice Bruce, a pesar de todo el amor que le tenía, no pudo esconder más quien era.

“¿Por qué decirlo ahora?”, pregunta Sawyer. “¿Por qué ahora?, Ya no puedo resistirlo más, Bruce vive una mentira, pero ‘ella’ no es una mentira. Ya no puedo seguir mintiendo más”. “Si muero”, continúa Bruce, “no me voy a perdonar no haber intentado explorar esa parte de mí”.

La decisión de contarle a su familia no fue fácil. Jenner tiene 6 hijos biológicos y 4 hijastros del anterior matrimonio de Kris (los 4 Kardashian). Bruce ha sentido el apoyo de todos sus hijos y su familia, quienes aceptan el proceso por el que está pasando, pero han preferido no hablarlo con la prensa. Mientras tanto ha recibido mucho apoyo mediante las redes sociales.

“Creo que algunos de mis hijos pueden pensar que están perdiendo a su padre, y de alguna manera lo entiendo, pero ¡yo no me iré a ningún lado!”, explica.

Sin embargo, quien lo ha tomado de mejor manera resultó ser la socialité Kim Kardashian, por influencia de su esposo Kanye West. Al parecer, el rapero le dijo a su esposa: “podría estar casado con la mujer más hermosa del mundo, y lo estoy, podría tener la mejor hija del mundo, y la tengo… pero soy nada si no puedo ser yo, si no puedo ser honesto conmigo mismo”. Desde ese momento, según Jenner, Kim ha sido la más comprensiva de la familia, incluso dándole consejos. “Kim me dijo ‘si vas a hacer esto, te tengo que ayudar, estás representando a la familia, debes verte muy bien’”, cuenta Jenner, entre risas.

Mientras tanto, su madre, una mujer de 89 años de edad envía un mensaje de apoyo para su nueva hija: “Hola Bruce, quiero que seas feliz, te amo. Me sentí muy orgullosa de ti cuando subiste a ese podio en Montreal y pensé que nunca iba a estar más orgullosa de ti. Ahora, me he dado cuenta sí puedo estarlo”.






Responsabilidad con la comunidad Trans


La comunidad Trans está preocupada por la exposición mediática a la que se está exponiendo Bruce Jenner y cómo esto puede influenciar de manera negativa en la lucha constante que tienen por ser visibles y validados socialmente.

“Esa no es mi intención, realmente quiero trabajar por esta comunidad. No me siento un vocero, hay mucha gente que sabe más que yo”. Pero hay mucho que hacer. La tasa de suicidios y crímenes de odio es alarmante y Bruce quiere dar su granito de arena al contar su historia.

Y sobre la cirugía de reasignación de sexo, Bruce aún no sabe qué sucederá. Explica que tomará cada paso con calma y que por ahora sigue con la terapia hormonal y cirugías plásticas para ir modificando a nivel más superficial su aspecto, como la cirugía de implantes mamarios. Eventualmente tomará la decisión de someterse a operación para construir una vagina si es que se siente preparado para ello.

Es mejor que durante este proceso se siga una terapia psicológica, ya que la persona no solo tiene que enfrentarse a su propio cambio, sino que la sociedad y su contexto cambian y uno tiene que estar preparado para el impacto social de su transformación. Incluso, aún luego del cambio, muchas personas trans cometen suicidios porque no saben manejar la presión social que implica su transformación.

“Estoy emocionado por lo que viene en el futuro para mí. Siento que voy a estar bien, el 2015 será toda una aventura”.

La entrevista finalizó con una invitación a cenar, a lo que Diane aceptó gustosa. Caminan hacia su ropero donde guarda el vestido que usará durante la noche. Es un sobrio vestido negro con transparencias en los hombros.  Diane cuenta que, durante la cena, vio a una mujer feliz.

“Le estoy diciendo adiós a la percepción que tiene la gente de mí, no estoy diciéndole adiós a lo que soy, ésta siempre he sido yo”, dice Jenner.

Diane: “¿Qué le pedirías a la gente que te está viendo?”

“Qué tengan la mente y el corazón abiertos. No soy una mala persona, solo estoy haciendo lo que tengo que hacer”.





Esta es una historia más de visibilidad. Esta es una historia que refleja la historia de muchas personas transgénero que tienen que vivir escondidxs por miedo a la sociedad, una sociedad que muchas veces les responde con violencia.


Si conoces a una personas transgénero, pregúntale cómo quiere ser tratadx y llamadx, para ayudarlo a sentirse cómodx durante su transformación.